Hijo del Hombre

En la Biblia podemos notar que el Señor Jesús se refiere a sí mismo como el «Hijo del Hombre». ¿Por qué?

Jesucristo, de alguna manera, estaba presentándose acreditando su identidad, sin alardear ni responder que «Él es el Hijo de Dios», como muchos de sus detractores deseaban, para de inmediato apedrearlo.

Y aquí lo explico:

En la Biblia, tenemos el libro del profeta Daniel, donde él mismo narra sus vivencias y visiones. En ellas menciona a el «hijo de hombre» o «hijo del hombre» refiriéndose a que es un hombre, un ser humano y no otro tipo de ser, quien llega con las nubes del cielo hasta el Anciano de días para recibir dominio eterno, gloria y reino que no será destruido.

Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él.

DANIEL 7:13

Y el siguiente versículo nos aclara para qué se acercó:

Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.

DANIEL 7:14

Podemos notar que esta profecía dada a Daniel, muchos años antes de la encarnación de Cristo, tiene un concepto muy interesante, con el que podemos conectarla con la ascensión de Jesús en el libro de Hechos:

Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.  Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué están mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de ustedes al cielo, así vendrá como le han visto ir al cielo.

HECHOS 1.9-11

Las nubes: Jesús asciende al cielo y es recibido por una nube e inmediatamente después llega «con las nubes» delante del trono de Dios Padre, el Anciano de días.

Es como ver el mismo hecho desde 2 perspectivas diferentes:

  • Desde la tierra, vemos que Jesús llega a una nube.
  • Desde el cielo, vemos que Jesús llega con las nubes.

Mientras tanto, como está descrito en el libro de Apocalipsis, capítulo 5, en el cielo, delante del trono de Dios, acababa de suceder esto:

Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos.  Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?  Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo.

APOCALIPSIS 5.1-3

Entonces es que Juan llora. Juan, el apóstol, el discípulo amado, a quien le fue dada la Revelación de Jesucristo, lo que hoy conocemos como el libro de Apocalipsis:

Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo.  Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.

APOCALIPSIS 5.4-5

Y he aquí que se conectan estas 3 partes de la Biblia:

  • Hechos 1:9-11
  • Daniel 7:13-14
  • Apocalipsis 5:6-8 y a hasta el final del capítulo.

Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.  Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono.  Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos;

APOCALIPSIS 5.6-8

Observa lo que dice la Biblia cuando, delante del trono de Dios Padre, aparece Jesús: El es el único digno de recibir lo que el Padre va a entregarle, porque sólo Jesucristo es el único dado como propiciación por los pecados de la humanidad… de la humanidad que crea en él, claro:

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

JUAN 3:16

El Señor Jesús, el Cordero recién sacrificado, y no cualquier ascendido en una nube, se presenta delante de Dios Padre para que se cumpliera lo profetizado en Daniel 7:14.

Es por esto que podemos comprender, que el Señor Jesús aquí en la tierra, se refiriera a sí mismo como el «Hijo del Hombre» del libro de Daniel, porque Él es el Cordero que sería inmolado, a quien se le daría el dominio, gloria y reino.

Y bueno, Apocalipsis 5 continúa con la alabanza más espectacular del universo:

y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.  Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza.  Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.  Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos.

APOCALIPSIS 9-14

¡Amén! Y así, Jesucristo, como ascendió al cielo, regresará: con las nubes:

He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.

APOCALIPSIS 1:7

¡Sí! ¡Hijo del Hombre! ¡Amén! ¡Ven Señor Jesús!